Capítulo X.- Ser

He tardado en escribirte, amor mío, porque creí que ya te había lo dicho todo. Comprendo ahora que he pecado al suponerlo; pues cada que te veo y te beso, mi cuerpo y mi alma mandan miles de mensajes al mundo. Mensajes que todos ven, pero pocos saben interpretar…

En tiempos como estos, donde la mayoría de las personas se encuentran distraídas de la vida, buscar y encontrar el amor verdadero y eterno pareciera un cliché barato y desprestigiado… Pero no, nada se pierde con intentar. Y agradezco que tú lo hayas hecho.

(…)

No, amor. Esto no es alargar la prórroga del fin. Esto es volver a comenzar. No para evitar los errores, sino para volverlos a cometer; para abrir los ojos y observar cada parte, cada esencia, cada menester. Sólo así comprenderemos el por qué de Ser.

Hoy, con la brisa del océano en el alma, me acerco a tu oído y te susurro lo que me ha faltado decir:

Derribaste mis barreras.

Has entrado de golpe a mi vida moviéndote como las olas del mar, alteras mis sistemas, vaciándome y volviéndome a llenar. Y, contrario a lo que los escépticos puedan pensar, no es malo, en lo absoluto; contigo he conocido el miedo de verdad, lo he analizado y lo he dejado fluir. He aprendido a soltar las amarras del pasado para vivir en el aquí y el ahora, a abrazar mis defectos y amarme porque soy y existo, a abrazar a quien consideraba mi enemigo y amarlo por quien es…

Realmente, cariño, me has enseñado la maravilla de vivir, la maravilla de Ser sin temor al amor, a lo desconocido y a lo que conozco a la perfección. Pero, la mejor de las enseñanzas que me has regalado, es aceptar que soy un ser humano, que aprendo del error y que cuando caigo me levanto, me sacudo el lodo y avanzo… y eso, amor mío, es algo invaluable.

(…)

Esta noche, con el cuerpo cansado, te vuelvo a escribir. Te abro las puertas, tomo tu mano y, te pido, sigamos caminando que aun nos queda mucho por recorrer, por vivir, respirar, aceptar, Ser y avanzar. Y si algo nos trunca el camino, quiero que recuerdes que siempre te querré, siempre te amaré. Mientras yo viva, mi luz, mi MAR serás.

- Malaci (Cafeína para dos)

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